domingo, 9 de noviembre de 2008

Como un eco...


"Fijó su mirada en mí, me penetró, me atravesó y me convertí en esclavo de ella. Ya nada exite más que la pasión y la ternura, la extrema sensación de unos sentidos en la plenitud de su funcionamiento, inventando nuevos sentidos. La plácida calma de quien reposa en el lecho de unos ojos que le envuelven...

...me envuelven y me acunan, me acarician con una violenta succión hacia su interior, hacia un mágico mundo, del que, increiblemente, no quiero volver. Quedarme allí, en la realidad de la utopía menos esperada, en el inesperado deseo cumplido de la huida, codo con codo, mirando junto a ti el mundo, deseando transformarlo. Observando fríamente la cálida forma de tus manos en mi pecho...tus dedos en mis labios...tus labios en mi vientre...mis dedos dibujando palabras en tu espalda...palabras que lees desde el estómago, desde el corazón, desde el péndulo que se balancea en tu cuello, arriba y abajo, cuando, lleno de impotencia y rabia, me fulminas con la mirada en un desesperado anhelo de mí...

...cuando frente a ti me desnudo, me insinúo hastiado de este desierto que es tu ausencia, me marcho, me dejo llevar, no sé si tú o el viento, pero algo me arrastra y no quiero volver. Y allí estás tú, dentro de mí. Y te pido por favor que no dejes de llenarlo. Y me marcho y siempre vuelvo. Me esperas con un abrazo nuevo, con un beso gastado de avidez, reconstruyendo tu boca rota por la añoranza, ofreciédomela...

...se abre entre mis manos y me lleva, donde tú y yo sabemos, allí donde siempre nos encontraremos...siempre..."

...siempre...

Dice Maribel Beltrán en el díptico de la exposición que "su obra es una aportación a una mirada sobre la feminidad. En ella se hace patente su personalidad, su poesía y su color, como la personalidad de la obra de Tamara Lempicka, la poesía de Modigliani, y el azul del 'Alma Azul' que Chagal decía que invadía su pintura"(...).

Camino Martín expone en el Palacio de Guevara de Lorca su obra "Como un eco repitiendo sin palabras..."

3 comentarios:

Javi dijo...

Es curioso. Vengo del blog de India y allí los brazos no existían ya. En cambio tú nos muestras un retrato de tactos y sinuodidades varias y afortunadas que se me antojan resbaladizas hasta el éxtasis. Una vez me hablaron de vértigos en el ombligo pero ya no pertenezco a ellos. Eran algo parecido a esto que has escrito. Afortunado.

Un abrazo.

Ariel Luque dijo...

Poeticas palabras las que has expuesto Salvatore. Palabras que describen ese solemne acto en el que los cuerpos se funden, acoplando y armonizando cada gemido y cada suspiro, para componer la bella melodía del placer. Un abrazo grande amigo!

Ariel.

Anónimo dijo...

Hola, soy el autor del texto que venía con el folleto de la exposición. Aunque no ponía el nombre, te agradecería que lo mencionaras en la entrada. La propia pintora, Camino, me pidió que intentara hacértelo saber ya que ella intentó poner un comentario igualmente y no pudo. Me llamo Jorge Cruz, espero que simplemente al pie pongas la firma. Muchas gracias, tienes un blog muy interesante y lleno de "pequeños viajes". Un saludo